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Miércoles, 17 de Febrero de 2010 05:50
Igualdad y Empleo de la Junta de Extremadura, Pilar Lucio, ha señalado que el Ejecutivo regional entiende que la nueva Ley del Aborto que está preparando el Gobierno central es
El Instituto Efrat replica a la Junta de Extremadura
Según publica la agencia de noticias "Europa Press", la consejera de
"legal, y ajustada al
ordenamiento constitucional español".
Desde el Instituto Efrat queremos recordar a este respecto tanto a Pilar Lucio y el resto de dirigentes extremeños en particular, como a la opinión pública en general, que la nueva ley del aborto que está preparando el Gobierno central puede ser todo lo legal que quieran, puede ser todo lo constitucional que quieran, pero no es
-y nunca podra
ser-
legítima, porque carece de legitimidad cuando de lo que se trata es
de permitir el asesinato de los seres humanos más inocentes e indefensos, con las agravantes de premeditación, alevosía y ventaja. La gravedad de la nueva ley del aborto no estribará tan sólo en la evidente injusticia de que se permita abortar a las jóvenes de 16 años
-sin que sea preceptivo el previo conocimiento y consentimiento de sus padres-
o en que muy probablemente sea incoherente con la doctrina
del Tribunal Constitucional: Antes bien, la gravedad de la nueva ley del aborto
-y de cualquier ley que legaliza o despenaliza este tipo de
crímenes-
se basa en que negará implícitamente el derecho absoluto a la
vida de los seres humanos más inocentes, y más indefensos, convirtiendo el picadillo de bebé en un derecho fundamental de la mujer. Pilar Lucio ha señalado igualmente que la nueva Ley del Aborto es
"legítima por cuanto procede de representantes del pueblo español". Esta declaración nos parece súmamente engañosa en cuanto presenta como otorgada a los representantes del pueblo salidos de las urnas, la capacidad de decidir en qué momentos, o en qué casos, existe el derecho a llevar a cabo el asesinato premeditado y alevoso de un inocente. Sencillamente, eso es falso, es erróneo, es mentira: no tienen ese poder. No se lo ha otorgado nadie, ni nadie se lo puede otorgar. Los representantes del pueblo pierden su legitimidad en la medida en que permiten el asesinato premeditado, alevoso y con ventaja, de los hijos inocentes e indefensos del pueblo al que representan. Por otro lado, sus alusiones al pueblo español como avalista de sus injustas decisiones nos parecen cuando menos fraudulentas, pues queremos recordar que no se ha efectuado consulta alguna al pueblo español en ese sentido, hurtando al
"pueblo soberano"
la oportunidad de
expresar su verdadera voluntad. Tambien queremos recordar que las sesiones de la subcomisión parlamentaria llevadas a cabo en la
"casa
de todos"
han sido completamente opacas, hurtándo de esa manera al
"pueblo soberano"
su legitimo derecho a la información.
No obstante, aun en el hipotético caso de que la voluntad del pueblo español fuera unánime a la legalización del aborto, y esa voluntad hubiera sido expresada a través de un referéndum legal, ello no convertiría al aborto en un derecho legítimo, sino que seguiría siendo lo que es: El asesinato de un ser humano, inocente, e indefenso. No existe poder en la tierra capaz de legitimar la muerte de un inocente. Pilar Lucio ha indicado, además, que en un estado de derecho las motivaciones subjetivas de terceros, incluidos los padres, "
no pueden
prevalecer sobre la decisión de la mujer, decisión a la que tiene derecho".
Sobre este particular nosotros quisieramos preguntar tanto a Pilar Lucio como al resto de promotores de la nueva ley: Si otorgamos a una mujer
-de la edad que sea-
el derecho a decidir acabar con la vida de su









