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Lunes, 30 de Noviembre de 2009 03:10
Por:
* Descargar La PDD, a examen
Vida Selección (
*David del Fresno es Presidente del Instituto Efrat, Director del proyecto
http://www.vidaseleccion.info) y autor del libro
“El
Imperio de la Muerte: Quien se está forrando con el negocio del aborto” (Ed. Sekotia) Algunas autoridades españolas están afirmando en los últimos días que la libre distribución de la píldora postcoital puede ser una buena estrategia de Salud Pública para evitar los embarazos imprevistos y reducir así el número de abortos. Es frecuente leer y escuchar en medios de comunicación próximos al gobierno afirmaciones tendentes a reforzar la idea de que esta píldora evitaría hasta el 50% de los abortos. Contra quienes argumentan lo contrario aportando datos científicos, los promotores de la PDD terminan recurriendo a que en definitiva, todo se reduce a un “problema religioso". ¿Problema religioso? Pese al respeto que nos merecen esos medios de comunicación, debemos señalar que, tras el análisis de los datos referentes a la tasa de abortos en España tras la difusión gratuita de la Píldora del Día Después, sus afirmaciones son falsas: la "anticoncepción de emergencia", lejos de evitar los abortos, los produce y los multiplica a una escala jamás vista. Pero vayamos al dato: Las Pastillas Anticonceptivas de Emergencia (PAE) o Anticonceptivos Orales de Emergencia (AOE) comenzaron a usarse en la década de los 60 ante la búsqueda de un método que permitiera evitar los embarazos no deseados y los abortos quirurgicos. Casi cuarenta años más tarde -en noviembre de 1999- el Comité de Expertos de la OMS en Medicamentos Esenciales incorporó la PDD en su lista de “Medicamentos Esenciales”. Ésta consiste en un listado de aquellos medicamentos “que sirven para satisfacer las necesidades de atención de la salud de la mayoría de la población, por consiguiente deben hallarse disponibles en todo momento, en las cantidades adecuadas, en las formas farmacéuticas que se requiera y a un precio asequible para las personas y la comunidad”. Siguiendo las recomendaciones de la OMS, en España se dispensa gratuitamente la PDD en los centros de salud desde hace ya varios años, y no ha servido para que disminuyan las tasas de aborto. Todo lo contrario: Ningún dato estadístico ha permitido concluir que la difusión masiva de la píldora del día después (PDD) disminuya en modo alguno las tasas de embarazos imprevistos, ni los abortos. Por tanto, no se entiende que se quiera liberalizar aún más la difusión de este fármaco en aras de un propósito para cuya consecución se ha demostrado que no sirve en modo alguno. Aunque, quien sabe, quizá sirva en realidad para engrosar la cuenta de resultados de la industria del aborto; nos llama muchísimo la atención el hecho de que los grupos pro abortistas sean quienes más estén promoviendo el consumo de la PDD. Teóricamente ellos pretenden que disminuya el aborto, pero en realidad el aborto no disminuye sino que aumenta. ¿A quien beneficia esto? Naturalmente, a sus promotores. Considerando lo expuesto en los párrafos precedentes, desde el Instituto Efrat nos ha parecido oportuno realizar un análisis de esta píldora, análisis cuyas conclusiones, basadas en la imparcialidad que nos proporcionan las evidencias documentales que hemos logrado recabar, expondremos a continuación. Quede claro que este artículo no pretende imponer una toma de posición: tan sólo pretende poner en conocimiento de la opinión pública algunas evidencias que merecen ser tenidas muy en cuenta a la hora de conocer las causas y valorar las consecuencias de la liberalización del consumo de la Píldora del Día Después.









